miércoles, 17 de junio de 2015

Poesía y Filocalia XII - Soledad que ....



POESÍA Y FILOCALIA XII




DOMINGO DE AGUA
Letra: Osiris Rodríguez Castillos
Recomendada la versión musical de Jorge Cafrune

Vamos a arrimarle al fueguito
dos o tres astillas mas
mientras no escampe la lluvia
pa´ que me voy a incomodar

Oigalé al domingo de agua
buen domingo pa´ un mensual
sin caballo pa´ la senda
ni prienda que visitar

Diga que soy mas o menos
buenon pa´ cimarronear
y ande ensille el amargo
la tarde al tranco se va

La gente anda domingueando
peón, casero y capataz
y yo quedé con los perros
chiflando pa´ no pensar

Si escampa y abre la tarde
capaz que dentro a zoncear
capaz que ensillo y me largo
medio sin rumbo por ahí
total si vaya ande vaya
el triste nunca alla paz
conque mas vale que llueva
me gusta oír garugar.


FILOCALIA


El verdadero monje es una mirada inmóvil del alma y  un sentido corporal inquebrantable … el monje es una luz que no se extingue a los ojos del corazón.

La soledad del cuerpo es la ciencia y la paz, de la conducta y de los sentidos; la soledad del alma, la ciencia de los pensamientos y un espíritu inviolable. El amigo de la soledad es un espíritu animoso e inflexible, centinela sin sueño ante la puerta del corazón para derribar y matar a los que se aproximan. Aquél que practica esta soledad en lo profundo de su corazón comprende lo que yo digo: aquél que está todavía en la primera infancia no la ha gustado y no la comprende. El que sabe no tiene necesidad de palabras; está iluminado por la ciencia de las obras.

El hesicasta es aquél que aspira a circunscribir lo incorporal en una morada de carne. Como el gato espía al ratón así el espíritu del hesicasta acecha al ratón invisible. No desdeñeís mi comparación pues así mostraréis que no conocéis todavía la soledad. El caso del cenobita no es el del monje solitario. El monje necesita una gran vigilancia y un espíritu libre de agitación. El cenobita tiene a menudo el apoyo de un hermano, el monje el de un ángel. Las potencias espirituales permanecen con los verdaderos solitarios y se asocian al culto que ellos rinden a Dios.

San Juan Climaco (580-650)



Don Jorge Cafrune (1937-1978), realiza una versión de la pieza musical "Domingo de Agua" que provoca en el oyente, en un comienzo, una gran nostalgia tornándose con posterioridad en una sensación de enorme belleza.  


SOLEDAD QUE ….

El paso previo y tan temible: encontrar nuestra soledad.

En ella descubrimos el ensordecedor ruido interior, aquel que nos aleja de la hesiquia.

En esa feroz guerra interior, la mente anhela encontrar la paz, y solo cuando el torbellino de preocupaciones estériles callan, sólo permanecerá el rítmico sonido de nuestra respiración; y si agudizamos aún más nuestro oído, los latidos del corazón se harán sentir.

En un domingo de agua, contemplando el horizonte, “chiflando pa´ no pensar”, podemos encontrar el camino. Nuestros oídos solo escucharán la música del agua que arrulla rítmicamente los techos, para luego colarse por viejas canaletas, fundiéndose al final  en el sueño húmedo y agradecido.

Un mate brindará calor dentro de nuestro cuerpo. Una caricia sobre ese perro a nuestros pies, mostrará nuestro aprecio a la fidelidad. Y el corazón se llena de paz, y su sonido empieza a silenciar lo demás.

Todo es belleza, y eso me acerca a la hesiquia, donde nos está Cristo esperando.

Vladyka Teofano, Juan Manuel Garayalde
Archieparquia de la República Argentina





El Río Uruguay, transmitiendo su quietud aparente - 
Costanera de la ciudad de Concordia (Entre Ríos) - Foto Héctor F. Gallardo.



Proto Monasterio Rural Pavel Florenski
Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero



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