domingo, 29 de julio de 2012

La Armonía Primordial



LA ARMONÍA PRIMORDIAL


 Grabado del pasaje del Libro del Genesis sobre el Arca de Noé


La purificación del corazón pone en comunicación con Dios, y la comunión con Dios devuelve el orden y reconstruye la organización de toda la persona del asceta. Derramándose por la persona entera y penetrando en ella, la luz del amor divino santifica también lo que constituye su frontera, el cuerpo, y de aquí emana hacia la naturaleza exterior a la persona. Atravesando la raíz por la que la persona espiritualizada penetra en los cielos, la gracia santifica también todo aquello que rodea al asceta, vertiéndose así en las entrañas de toda la creación. El cuerpo, esta frontera común entre el hombre y el resto de las criaturas, es el factor de su unificación. Por eso si el hombre, cayendo de su relación con Dios, ha arrastrado consigo a toda la creación y, pervirtiendo su propio ser, ha pervertido igualmente el orden de la naturaleza entera, una vez restaurado por Dios introduce la larmonía primordial y el orden en la creación, la cual, en su conjunto, “gime hasta el presente y sufre dolores de parto” (Rom. 8,22), y “desea vivamente la revelación de los hijos de Dios” (Rom. 8,19). El hombre esta vinculado por su propio cuerpo con toda la carne del mundo, y este vínculo es tan estrecho que los destinos del hombre y los de la entera creación son inseparables.

Porque Dios no concluyó su alianza tan sólo con el ser humano, sino con toda creatura. En la Alianza de Dios con Noé (Gen. 8-17) esta idea se repite muchas veces con la mayor claridad.

8 Dijo Dios a Noé y sus hijos: 9 “He penado establecer mi alianza con vosotros y con vuestra futura descendencia, 10 y también con todo ser vivo que os acompañe: las aves los ganados y todas las alimañas que hay con vosotros, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra. 11 Establezco mi alianza con vosotros: nunca más volverá a ser aniquilada la vida por las aguas del diluvio, ni habrá mas diluvio para destruir la tierra”.
12 Dijo Dios: “esta es la señal de la alianza que establezco para futuras generaciones entre yo y vosotros y todo ser vivo que os acompaña: 13 Pongo mi arco en las nubes, que servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra. 14 Cuando yo anuble con nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes 15 y me acordaré de la alianza que media entre yo y vosotros y todo ser vivo. Ya no habrá mas aguas diluviales que exterminen la vida. 16 Pues en cuanto aparezca el arco en las nubes, yo lo veré y me acordaré de la alianza perpetua entre Dios y todo ser vivo, toda la vida que existe sobre la tierra.”
17 Reiteró Dios a Noé: “Esta es la señal de la alianza que he establecido entre yo y toda la vida que existe sobre la tierra.”


Padre Pavel Florenski. La Columna y el fundamento de la Verdad. Ed. Sigueme. Salamanca España 2010. Carta IX: La creatura. Pag. 254

La Perdiz - La fauna de mi tierra entrerriana






LA FAUNA DE MI TIERRA ENTRERRIANA
LA PERDIZ


"Cuando el sol con nuevo brillo 
da al campo el primer matiz,
se aparece la perdiz
muy oronda por el trillo;
lleva su traje amarillo
de recortada capita,
y es tan gentil, tan damita,
que, por hilar una charla,
dan ganas de saludarla:
"Buenos días, señorita".
                   (Burghi)


Se señala en nuestro país la existencia de alrededor de veinticinco especies y subespecies de perdices, martineta y macucos, la que comprenden la familia Tinimidae.

En el quichua de Santiago del Estero se las conoce con el nombre genérico de yutu, diferenciándose algunas especies con las denominaciones de altu-yutu, sacha-yutu, yutu-uman-iana, pampa-yutu, guaypo, uitulte, etc.

Son aves de regular tamaño de aspecto en cierto modo parecido a las gallinas, con la diferencia grosera de faltarles cola propiamente dicha. Son terricolas, esto es, viven en el suelo: sus alas cortas y obtusas no les permiten sino un vuelo bajo y de poca duración.

Cuando se ven perseguidas procuran disimularse entre los yuyos aprovechando el mimetismo cromático que les prestan sus colores apagados. Cuando se han ocultado difícil encontrarlas.

"Sólo basta que me mires
para poder ser feliz;
pero cuando te atropello
tú escapas como perdiz"

Se alimenta de vegetales, semillas, insectos; algunas especies grandes tragan lagartijas y hasta ratones. Cuando se se revisa ell contenido del buche se encuentran numerosas piedritas que traga con la comida; el capesino lo ha advertido y lo dice en la copla:

"Yo soy como la perdiz,
que en el campo me mantengo
comiendo piedritas chicas
porque querida no tengo".

La mayor parte de las especies son solitarias y andan en parejas en época de procreación, pero las llamadas martinetas suelen verse en grupos de hasta una docena de ejemplares.

Lanzan un silbidito característico, que se escucha sobre todo al atardecer.

"Si me querís, vida mía,
silbame como perdiz,
si no me silbas así
señal que no me querís".

Suele relacionarse el silbido de la perdiz con el cambio de tiempo: 

"Cuando la perdiz silba
y el cielo añubla,
dicen las santiagueñas:
"Lluvia segura".

Debido a una maldición de la Virgen, a quién espantó el burro en la huida a Egipto, la perdiz no puede beber del suelo como las demás aves, sino que tiene que esperar la lluvia, oportunidad en que permanece con el pico abierto para que las gotas le penetren; se comprende que siendo la más interesada en la lluvia ande siempre pidiendo agua con sus silbidos. (*)

 Pero, hay otras tradiciones donde la perdiz también esta presente:

VIRGEN DE HINIESTA
Cuenta la leyenda que allá por las postrimerías del siglo XIII, (en torno a 1290) el rey Sancho IV que se encontraba en la ciudad de Zamora a causa de unas fiebres cuartanas, para matar el tedio salió de caza con su halcón a un valle cercano donde abundaba la caza. Estando en ello salió una perdiz y él soltó su halcón. La perdiz, aterrorizada, vino a refugiarse en medio de una hiniesta o retama. La comitiva siguió al halcón y se llegaron hasta la retama donde la perdiz temblaba de terror.

La sorpresa del rey y la comitiva fue grande al ver que en la hiniesta y junto a la perdiz había una imagen de una virgen a cuyo amparo, parece ser, se acogió la perdiz.

El rey se postró ante tan milagrosa aparición y prometió construir un santuario.

La imagen fue guardada en la iglesia de San Antolín de la ciudad de Zamora hasta que el santuario fuese construído.

El santuario fue repoblado con doce colonos exentos dando origen al pueblo de La Hiniesta. Desde entonces la cofradía de la Virgen de la Hiniesta realiza una visita a la Virgen de la Concha en su casa, que es la iglesia de San Antolín, cada año en el día de San Marcos.

El santuario de la l Virgen de La Hiniesta está marcado por las huellas del gótico en su pórtico meridional y se conservan pinturas de esta época.

En las tradicionales visitas de intercambio con Zamora, los alcaldes de ambas localidades, de Zamora y de La Hiniesta, se intercambian los bastones de mando.


Procesión de la Virgen de Hiniesta (Sevilla - España)


(*) Cortazar, Augusto Raúl. "Literatura y Folklore". Editorial Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1968. Selección de las páginas 69 a la 71.

jueves, 19 de julio de 2012

Viaje al "Desierto" - El Camino al Proto Monasterio Pavel Floreskij


VIAJE AL "DESIERTO"
EL CAMINO AL PROTO MONASTERIO RURAL PAVEL FLORESKIJ

Luego de una fuerte tormenta que cayó sobre la región este de la provincia de Entre Ríos, Mons. Teofano se encuentra por la mañana temprano en la términal de Ómnibus de la ciudad de Concordia con el Archidiacono Baasil, para emprender el camino al “desierto”.


Terminal de Omnibus de la Ciudad de Concordia - Provincia de Entre Ríos
.
Colectivo de la Empresa "El Lucerito" que nos llevaría a la población de CALABACILLA


Pasando frente a la entrada de la Escuela Agrotécnica "Gral. San Martín" donde estudió el Archidiacono Baasil

El edificio de la Municipalidad en Calabacilla



Teofano y Baasil viajando en la caja de una camioneta hacia el futuro Proto Monasterio Rural

Tomamos el colectivo “Lucerito” que realiza pocos viajes durante el día a diferentes colonias que abundan en el departamento de Concordia, en la Provincia de Entre Ríos. Uno de los lugares, era “Calabacilla”, cercana a la población de Puerto Yeruá sobre el Río Uruguay, “río de los pájaros”.
El poblado de unos 250 a 300 habitantes, nació a principios del siglo XX (1900), cuando por la zona se estableció una estación de tren que se denominó “Calabacilla”, supuestamente por la gran cantidad de plantas de “mate”. La zona comenzó a desarrollarse lentamente, con la forestación, aserraderos y quintas cítricas que hasta el día de hoy predomina como principal producción.


La calle principal que recorre toda la población

 

Templo Evangelico en Calabacilla



La Vieja Estación de tren de Calabacilla

 
  
La vieja Estación de tren de Calabacilla

Subimos al colectivo de la empresa “El Lucerito” y comenzamos nuestra marcha que duro aproximadamente cuarenta minutos. En el trayecto pasamos frente a la Escuela Agrotécnica “General San Martín” sobre la ruta, donde nuestro Archidiacono estudió y aprendió todo sobre labores del campo, sumando así conocimiento a todo aquello que sus padres le enseñaron. En “Calabacilla” también esta la Escuela Primaria Nro. 22 “Madre Patria”. Posee una Capilla Católica Apostólica Romana, “Sagrado Corazón de Jesús”, y un templo Evangélico Bautista, ambos sobre la calle principal del pueblo asfaltada hace dos o tres años atrás según me contaron los lugareños.
“Calabacilla” era una población que prometía mucho progreso como muchas colonias de la provincia de Entre Ríos, pero las crisis económicas, y la casi desaparición del servicio ferroviario, provocó el estancamiento y emigración de los habitantes. 



 La casa de la familia Avit construida hace mas de 30 años




 El interior de la casa de la familia Avit, se destacan todos muebles antiguos de campo. En la imagen, la repisa en el cuarto de Baasil, donde está su pequeño altar
 


Biblioteca de Baasil


El humilde cuarto de Baasil con su ventana que da al campo


 Libro de uno de los principes mas importantes de la ortodoxia que hoy es leyenda

Hoy, la pequeña población cuenta con una cooperativa de agua potable, en materia de salud, una sala de primeros auxilios. Para casos mas complejos, deben viajar para la ciudad de Concordia a unos pocos kilómetros. Posee su destacamento policial, una estación de servicio, y en materia de producción, abundan las quintas citrícolas de naranjas, mandarinas y limones, con el agregado de hace unos años de la producción de arándanos.
Testigo del pasado, esta la vieja estación de tren de Calabacillas, cuyas paredes y techo son un silencioso monumento a un pasado que fue prometedor, pero que hoy evoca las aspiraciones y esperanzas de los pioneros que se instalaron en el lugar hace mas de un siglo.
Calabacillas es parte del Municipio de Estancia Grande que une tres poblaciones: Estancia Grande, Calabacillas y Yuquerí Chico con una población total estimada en 2.500 habitantes.



La parte alta del campo, dedicada a la ganadería


Uno de las vertientes que cruzan el campo



El inicio de una larga caminata donde recorrimos todos los extremos del campo


Teofano junto a unas Tunas del lugar, las cuales en la región, su fruto es comestible



Teofano y Baasil
 


Uno de los tramos del arroyo Yerua

En Calabacillas, desde joven, el archidiacono Baasil aprendió junto a sus padres las labores del campo y en la escuela el aprendizaje técnico del mismo. Sin embargo a pesar que el campo significaba para él parte esencial de su vida, se acerco a la capital del departamento, la ciudad de Concordia bajo la protección espiritual de San Antonio de Papua, a estudiar el profesorado de historia.
Sus estudios lo llevaron a conocer mas sobre la historia del mundo antiguo ejerciendo sobre él gran fascinación la historia del Imperio de Bizancio y la asombrosa epopeya de los Zares de Rusia. Finalmente, fue “llamado”: En la soledad del monte, donde la luna es una luz que hipnotiza el alma, que la hace reposar con delicadeza como la flor que navega en un manantial, es donde sintió la magia sagrada de la creación, y en ella su necesitad de acercarse a su Arquitecto. Y entonces oró. Y no ha dejado de hacerlo desde entonces.
Hoy su tierra es el lugar elegido para comenzar a levantar el Proto Monasterio Rural Pavel Floreskij, donde personas como él, también descubran en la soledad de la contemplación, vivir bajo una perspectiva mágica, interiorizando la obra magna de la creación para lograr desencadenar desde lo más profundo del espíritu, la oración incesante, que nos lleva al camino mas elevado de la realización espiritual: la theosis.
El lugar es hoy una tierra para encontrar la paz espiritual. Un sitio donde se forman monjes guerreros, aquellos que luchan por la conquista del reino de los cielos que habita en el interior de uno. Aquellos que acudan al sitio, escucharán el paso el arroyo Yerúa, que dio de beber y tomar a charruás y guaraníes en tiempos donde la Cruz todavía no había desembarcado proveniente del viejo continente.

 


Recorriendo la parte baja del campo, cercana al arroyo Yeruá



La belleza del sol filtrándose a través del monte.
 


Una sencilla ceremonia de la Hermandad de los Nazareos en el monte


Antimisio de los Nazareos

El Yeruá vió pasar ejércitos portugueses y españoles en una época, y luego eran ejércitos de las Provincias Unidas del Río de la Plata , del Imperio del Brasil y del Paraguay de los Solano López. Tierra que pisó José Gervasio Artigas y Ricardo López Jordán; donde transitaron los Jesuitas en camino a las Misiones que finalmente serían devoradas por la selva.
El monte me recuerda a la descripción del “Desierto” de Sarov. Aunque este era un bosque poblado de robles y pinos con animales como osos, zorros, alces y muchos pájaros, el monte que rodea al Yeruá por momentos es silencioso y en otros los pájaros se hacen presentes : el pirincho, el urataú, el majestuoso cardenal, el biguá, que dice la leyenda que es el espíritu de un indio guaraní que busca a su amada sumergiéndose en el agua de los arroyos.
Lo cierto es que se suele pensar que el “desierto” es solamente un lugar vacío, pero lo cierto es que uno abandona todo y se interna en la soledad del “desierto” en la búsqueda de Dios.
En el presente, el Proto-Monasterio Rural evoca la vida y muerte de un mártir de la Ortodoxia , que renovó la teología tradicional del Cristianismo, y que entregó su vida para evitar que el ateismo genocida comunista acabara con el alma del pueblo ruso. Su obra, su vida, es hoy el ejemplo de todos los que acudirán un día a nuestro Proto-Monasterio Rural Pavel Floreskij.

Xristos Anesti!
Mons. Teofano, Juan Manuel Garayalde
Eparca Coadjutor de Buenos Aires para la República Argentina de la Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, rama autocéfala bielorrusa - Pro-Patriarcado Ecuménico de las Américas, Eurasia, África y Oceanía, Sucesión Sto. Wolodymir I
 01 de Septiembre de 2011