jueves, 3 de abril de 2014

Letanetá y el llanto rojo del Bermejo




LETANETÁ Y EL LLANTO ROJO DEL BERMEJO
de "Cuentos y Leyendas del Litoral" - Ediciones Continente - Buenos Aires 2000

Hubo un tiempo, más allá de los tiempos, en que las aguas del Bermejo eran tan límpidas y trasparentes como sus ríos vecinos, el Pilcomayo y el Paraguay, que hoy recoge sus aguas rojas como la sangre. Al menos, esto es lo que cuentan las leyendas de los kom y los wichi del este, que también relataan el motivo de ese drástico cambio.


Pintura al óleo - Los kom en el Impenetrable

Era la época en que en su corriente clara y perezosa no se reflejaban las casas de cemento del hombre blanco, ni sucraban su cauce las embarcaciones de argentinos descendientes de europeos, sino que las tierras que irrigaba el Bermejo eran disputadas por dos tribus enconadamente enemigos: los kom y los wichi, luego rebautizados respectivamente tobas y matacos por el invasor español.

Tanto unos como otros atrapaban dorados y pacúes desde sus canoas talladas de un único tronco de timbó o aguaribay, aliviaban en sus aguas frescas los tórridos calores del verano formoseño, cazaban antas y corzos y en sus riberas festoneadas de juncales y se sentaban a sus orillas a contemplar la Mborovt-rapé y escuchar la charla de los aracacá en los rojos atardeceres estivales. 

La cruel guerra entre ambas tribus duró muchos años, y la mayor afrenta que padecieron los tobas durante ese tiempo fue la captura de la hija del cacique principal, una hermosísima joven de nombre Koaijhú, que pasó de vivir en las chozas de madera y palma de sus pares, a las tiendas de cañas y cuero de los nómades wichi.

Sin embargo, aunque añoraba a los suyos, con el transcurrir del tiempo sus raptores se le fueron haciendo menos extraños, hecho al que contribuyó no poco el haber conocido a uno de sus capitanejos llegado desde las lejanas tierras del río Teuco, junto al cual comenzó a pasar largas horas; ambos jóvenes seguían en silencio los rastros de los pequeños guasunchos, nadaban en las por entonces límpidas aguas del  Bermejo y recolectaban miel de camoatí en los bañados de sus orillas. 


  
El Bermejo, río de leyendas, río que nos transporta a sueños y anhelos de los pueblos de la ribera


Y sucedió lo que suele suceder cuando una mujer y un hombre jóvenes se encuentran: se enamoraron perdidamente, y sólo fue cuestión de tiempo que la luna se hiciera cómplice de su pasión irrefrenable, mientras los bendecía tejiendo y destejiendo sobre ellos el tenue y cambiante encaje de su luz rielando entre las hojas de los aguaribay.

Pero su relación era imperdonable. La unión entre una kom y un wichi, a pesar de que ambas tribus descendían de un mismo tronco racial, no sólo estaba mal vista por los hombres, sino que, según la tradición, estaba maldita por los dioses. Siguiendo las reglas ancestrales, el consejo de la tribu impartió severas órdenes para prohibir los encuentros entre los jóvenes. Sin embargo, su amor era más fuerte que todos los dogmas y tabúes que los hombres pudieran esgrimir. Cuando los mayores se opusieron a sus encuentros, los jóvenes concertaron citas secretas y su pasión se tornó más vehemente que nunca, como un fuego avasallador atizado por el viento sutil de lo prohibido.

No obstante, hubo hechos de lo que sus encuentros secretos no pudieron librarlos: de las miradas procaces de alguno que los había sorprendido al entrar en el monte tras un tatú fugitivo, ni de los chismes y habladurías de las viejas comadres, murmurados a media voz mientras tejían sus yicas y molían los tubérculos de mandioca para sus habituales chipás. 

 Tatú de los Kom

Todos estos cotorreos infames dieron finalmente su fruto: ambos jóvenes debieron comparecer ante el consejo de la tribu y enfrentar la mirada fija y condenatoria de los jefes, que ya habían elaborado su decisión. Los corazones de los amantes se encogieron de temor antes esos rostros impasibles pero adustos. Finalmente, el cacique mayor tomó la palabra; con voz firme y serena expresó la necesidad de que todos los miembros de la tribu respetaran las tradiciones sagradas, con más razón tratándose de una persona de relevancia, como lo era el capitanejo, e instó a la pareja, sin alternativa alguna, a que se separaran de forma inmediata y definitiva.

Aquella sanción injusta despertó una indignada reacción por parte de los jóvenes, quienes intuitivamente sabían que su unión era total y absoluta, nacida de los lazos inextricables que brindan las miradas, las palabras y los gestos, y que de ninguna forma podía ser reprobada por los dioses, que se encontraban más allá de toda censura humana. Convencidos de la razón que los asistía, los dos se negaron terminantemente a cumplir la orden del consejo.

Sin embargo, su reacción, por más justificada que estuviera, fue demasiado para el ciego orgullo del consejo, que pronunció su fallo inapelable: los amantes debían ser sacrificados por violar las tradiciones; se les arrancaría el corazón a los dos y éstos serían arrojados al río, en presencia de toda la tribu, como advertencia para aquéllos que se atrevieran, en el futuro, a contrariar las leyes de los hombres que, como todos  sabían, se basaban en disposiciones divinas.

El momento del sacrificio se fijó para el mediodía del día siguiente y toda la tribu fue obligada a reunirse junto al río para presenciado. La selva entera pareció paralizarse cuando los jóvenes fueron llevados a la barranca que se erguía sobre la hasta entonces límpida corriente del Bermejo, sacrificados por la mano del haiawú, y sus corazones y sus cuerpos fueron ofrendados al espíritu del río. Lo que nunca pensaron los ancianos del consejo, y mucho menos el hechicero, era que el dios del río, enfurecido por el sacrilegio de tronchar dos vidas inocentes, teñiría eternamente las aguas del Bermejo del rojo color de la sangre que vertieron en este río aquellos jóvenes corazones, sacrificados en aras de la estupidez humana. 

  
 
 Tribu de Kom (Tobas) a fines del siglo XIX


Finalizado el ritual, los integrantes de la tribu regresaron a sus tiendas, pero a los pocos días volvieron a la barranca, a comprobar por sí mismos la noticia que había corrido como un reguero de pólvora: los corazones de los amantes no habían sido aceptados por el río y flotaban uno junto al otro, como abrazados, en el mismo lugar en que habían sido arrojados.

Las polémicas y controversias que siguieron al hallazgo parecían interminables, si bien la posición más difundida era que los dioses no habían aceptado de buena gana la sentencia del consejo. ¿Qué pasaría entonces? ¿Los castigarían los dioses, descargando sobre ellos .pestes, inundaciones y malas cosechas? Las deliberaciones duraron largas semanas, mientras los corazones permanecían allí, estáticos frente a la aldea, como mudos exponentes de la violencia inútil de que habían sido víctimas. Finalmente el consejo llegó a una nueva decisión: los corazones serían retirados del agua y se los cremaría a la manera wichi, hasta reducidos a cenizas, y estas cenizas serían enterradas en lo más profundo de la selva. En su estúpido orgullo, los hombres creían que con eso desaparecería todo rastro de ese amor que había desafiado la tradición; apaciguando así la ira de los dioses.

Todos los hombres y mujeres de la tribu fueron convocados para la tarea; reunieron ramas, troncos y follaje y formaron una enorme pira, en el centro de la cual depositaron los corazones. Nadie quiso faltar a la ceremonia, en un intento de apaciguar la ira de los dioses y, mientras el fuego de la tarde se apagaba en el horizonte, la hoguera de los humanos crecía y crecía, alimentada por la culpa de quienes la atizaban. Las esperanzas de los hombres se agitaban al compás de los pimpines y se proyectaban hacia el cielo, impulsadas por las llamas que ahuyentaban a los barihuí e iluminaban los cuerpos sudorosos de los bailarines. Cuando los indios se retiraron a sus tiendas, sólo restaba de la pira una pequeña pila de cenizas grisáceas y un tenue hilo de humo que se elevaba como una ofrenda a los dioses.

Las rogativas duraron días enteros y los hombres, al ver que las calamidades previstas no llegaban, comenzaron a perder su temor, pero pocos días después, cuando un enviado del consejo regresó al lugar con la misión de enterrar las cenizas en un sitio recóndito, descubrió, con un asombro rayano en el terror, que dentro del círculo calcinado por el fuego no había vuelto a crecer planta alguna, excepto dos pequeños arbolitos, que ninguno de los expertos en hierbas de la aldea había visto jamás. Examinándolos detalladamente, descubrieron que, a pesar del corto tiempo transcurrido, tenían ya la altura de un hombre, y sus ramas, intrincadamente entrelazadas y sus hojas, de un verde claro y brillante, escondían gran cantidad de flores rojas que crecían de a pares y cuya forma recordaba muchísimo a la de dos rojos corazones estrechamente abrazados, yaciendo juntos sobre una corola celeste, el mismo color que habían mostrado las aguas del Bermejo antes del brutal sacrificio de los jóvenes amantes.

Pero aquel sacrificio no fue totalmente en vano, pues fue a la sombra de un letanetá -como bautizaron los matacos a la nueva planta- que finalmente se consolidó la paz entre los kom y nuevos aliados y amigos, los wichi, quienes ya no volvieron a guerrear entre sí.

 Las floreds rojas de los Latanetá van tiñendo a traves del tiempo al Bermejo.


La leyenda nos muestra que el amor vence a la muerte y se hace presente en la eternidad y en raras ocasiones, como en esta leyenda, nos permite contemplar el milagro de lo que el Amor puede producir en torno nuestro, a veces, en forma de "maldición".



PROTO MONASTERIO RURAL PAVEL FLORESNKI
Archieparquía de la República Argentina
IGLESIA ORTODOXA BIELORRUSA ESLAVA EN EL EXTRANJERO
www.panaghia.org.br



domingo, 23 de marzo de 2014

El alma que habla, el alma que canta




EL ALMA QUE HABLA, EL ALMA QUE CANTA


 
Bienaventurados los que eligen al Cielo como techo y a la Tierra como nido.
- - - - - - -
 
Con la canción que se siente
nombrando, aquello que se ama,
mi corazón hoy se inflama
bajo un dulce afán latente,
quiero que hoy mi canto ostente
sus más puros atavíos,
y que entre los versos míos
brille gallarda, triunfal,
la perla del litoral,
mi hermosa cuna, Entre Ríos!
 
Payador D' Amato
 
 
 
“Por los Eucaliptos” – Carlos Castiglione
- - - - - - -
¡Oh, tierra de mis amores
donde risueño he nacido,
tierra feliz, dulce nido
que cobija mis amores!
Si los viejos payadores
desaparecen de la escena,
si la nativa faena
dispara de la invasión,
aún queda la tradición
escapando a la condena.
 
 
Daniel Elías – “Los arrobos de la tarde”
 


 
 Ver lo que se ama, dar vida dentro y fuera, y protegerlo como la vida misma.
 
- - - - - - -

 
 
El hombre olvida siempre que la Creación es algo perfecto. Viene de Dios, como obsequio al Hombre, su criatura más amada. Sin embargo, el Hombre elige ser Dios y en lugar de fusionarse y comprender en el alma la Creación, la confronta, la agrede, y la rebelión de la Creación está latente día a día en estos tiempos, mostrando su enojo.
 
 
¿Quién dejó en libertad al asno montés?
¿Y quién soltó las ataduras del asno veloz,
al cual di por hogar el desierto,
y por morada la tierra salada?
 Se burla del tumulto de la ciudad,
no escucha los gritos del arriero.
Explora los montes buscando su pasto,
y anda tras toda hierba verde.
 ¿Consentirá en servirte el búfalo,
o pasará la noche en tu pesebre?
¿Puedes atar al búfalo con coyundas para el surco,
o rastrillará los valles en pos de ti?
¿Confiarás en él por ser grande su fuerza
y le confiarás tu labor?
¿Tendrás fe en él de que te devolverá tu grano,
y de que lo recogerá de tu era?
 
Job 39 5-12
 
 

PROTOMONASTERIO PAVEL FLORENSKI
Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero
Patriarcado Católico Ortodoxo Ecuménico Sucesión Sto. Wolodymyr
AMERICAN ORTHODOX CATHOLIC CHUCH

   

sábado, 8 de febrero de 2014

POESÍA Y FILOCALIA VII

 

POESÍA Y FILOCALIA VII

 

El camalote, solitario se deja llevar por las aguas mansamente. Juntos, en cambio, se hacen fuerte y donde ellos están las aguas encuentran calma.
 


Estanislao del Campo (1834-1880)

“FAUSTO”

 
-¿Sabe usted es linda la mar?
-¡La viera de mañanita
cuando a gatas la puntita
del sol comienza a asomar!
 
Usté ve venir a esa hora
roncando la merejada,
y ve en la espuma encrespada
los colores de la aurora.
 
A veces, con viento en la anca
Y con la vela al solsito,
Se ve cruzar un barquito
como una paloma blanca.
 
Otras, usté ve patente,
venir boyando un islote,
y es que trai a un camalote
cabrestiando la corriente.
 
(…)
 
Las olas chicas, cansadas,
a la playa agatas vienen,
y allí en lamber se entretienen
las arenitas labradas.
 
Es lindo ver en los ratos
en que la mar ha bajado,
cair volando a desplayado
gaviotas, garzas y patos.
 
 
 
Garza Blanca, centinela de ríos



Y en las toscas, es divino
mirar las olas quebrarse,
como al fin viene a estrellarse
el hombre con su destino
 

Y no sé qué da el mirar
cuando, barrosa y bramando,
sierras de agua viene alando
embravecida la mar.

 

Parece que Dios del cielo
se amostrase retobao,
al mirar tanto pecao
como se ve en este suelo.
 
Y es cosa de bendecir
cuando el Señor la serena,
sobre ancha cama de arena,
obligándola a dormir.
 
Y es muy lindo ver nadando
a flor de agua algún pescado:
van, como plata, cuñao,
las escamas relumbrando.
 

Estanislao del Campo “FAUSTO”, Selección Canto III

 


FILOCALIA

 

Del pecado a la serenidad…..


Apología de los Santos Hesicastas
(San Gregorio Palamas 1296-1359)


Nosotros no lo sabemos por un hombre, sino por Aquél que se hizo hombre: “No contamina al hombre lo que entra en la boca, sino lo que sale de la boca… lo que sale de la boca procede del corazón y eso es lo que mancha al hombre” (Mateo, 15, 11-19). Y el gran Macario dice igualmente: “El corazón preside todo el organismo. Cuando la gracia se ha apoderado de las praderas del corazón, reina sobre todos los pensamientos y sobre todos los miembros. Pues es allí donde se encuentran el espíritu y todos los pensamientos del alma”.

 
Nuestro corazón es, entonces, el asiento de la razón y su principal órgano corporal. Si queremos aplicarnos a vigilar y enderezar nuestra razón, por medio de una atenta sobriedad, qué mejor manera de vigilarla que reunir nuestro espíritu  disperso en lo exterior por las sensaciones, reconducirlo dentro nuestro hasta ese mismo corazón que es asiento de los pensamientos. Por ello Macario prosigue un poco más abajo: “Esto es lo que hace falta considerar para ver si la gracia ha grabado las leyes del Espíritu”. ¿Dónde?. En el órgano director, el trono de la gracia, allí donde se encuentran el espíritu y todos los pensamientos del alma, en resumen, en el corazón.


Tu puedes medir ahora la necesidad de aquellos que han resuelto vigilarse en la quietud, reunir, recluir su espíritu en su cuerpo y sobre todo en ese cuerpo que está en el seno del cuerpo y que nosotros llamamos corazón…

San Gregorio Palamas


 

"Parece que Dios del cielo / se amostrase retobao, /
al mirar tanto pecao /  como se ve en este suelo.
 


PROTO MONASTERIO PAVEL FLORENSKI
Provincia de Entre Ríos - ARGENTINA
IGLESIA ORTODOXA BIELORRUSA ESLAVA EN EL EXTRANJERO
Patriarcado Católico Ecuménico - American Orthodox Catholic Church


jueves, 6 de febrero de 2014

Canonización de S.R. Arcipreste Pavel Florenski

 
 
CANONIZACIÓN DE S.R. ARCIPRESTE PAVEL FLORENSKI
DE ETERNA MEMORIA
 
 
 
Pavel  Alexandrovitch  Florenski (1882-1937)
 
El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero, celebrado en la ciudad de San Pablo, República Federativa de Brasil, el 10, 11 y 12 de enero de 2014, trajo para nuestro incipiente monasterio rural una maravillosa noticia: la canonización del Arcipreste Pavel Alexandrovitch Florenski, hombre de Fe, de Ciencia subordinada a la Fe, y mártir de la Fe Ortodoxa, quien fuera encarcelado, torturado, reducido a un estado de esclavitud, y luego fusilado por el salvaje y cobarde gobierno totalitario soviético que se apoderó de la “Santa Rusia” a partir de 1917.
Él colaboró siendo ingeniero en la electrificación del país, y otros proyectos para ayudar al pueblo ruso de la miseria a la cual habían caído con el gobierno soviético. Sin embargo, no fue suficiente para los nuevos dioses ateos que gobernaban Rusia. Fue encarcelado, enviado a un GULAG (campos de concentración), y finalmente fusilado.
Hoy, nuestra Iglesia llevará a los altares a este Santo, y nuestro Monasterio Rural ahora llevará el nombre de un Santo Mártir.
 
Vladyka Teofano, J, M. Garayalde – Archidiacono Baasil, H. L. Avit
Proto Monasterio Rural Pavel Floreski
Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero
 
 
Icono de S.R. Arcipreste Pavel Florenski en la Catedral Metropolitana de San Pedro y San Pablo - Ciudad Protegida de Dios de San Pablo, BRASIL

 
 
 
SÃO PAVEL FLORENSKI – Sacerdote e Mártir
 
Será comemorado no dia 08 de dezembro, dia de seu nascimento aos Céus.
 
 
     Padre  Pavel  Alexandrovitch  Florenski: Nasceu em Yevlax (hoje Azerbaijão) em - 09-01-1882, assassinado + em Leningrado – Rússia em  - 08-12-1937, pelo Regime Comunista Russo.
     Foi Teólogo ortodoxo, Filosofo ,Sacerdote Ortodoxo, Matemático, Físico, Engenheiro Elétrico, Inventor, e Novo Mártir Russo.
     Filho de Aleksandr Florensky era engenheiro ferroviário e fazia parte de uma família de sacerdotes ortodoxos russos, sua mãe Olga Saparova era da nobreza armênia de Tbilisi.
     Casou-se em 1910 com Anna Giatsintova . Ensinava filosofia no Mosteiro da Trindade São Sergio a 70 km a nordeste de Moscou, sendo ordenado sacerdote ortodoxo russo em 1911, conforme seguia sua família.
     Exilado em 1928, sendo em seguida solto. Novamente preso em 26 de fevereiro de 1933. No dia 08 de dezembro de 1937, foi executado (assassinado por tiros) perto de Toksovo- localizado a 20 km a nordeste de São Petersburgo- Rússia.
     Em 30-05-2012 após aprovação em Santo Sinodo foi elevado a Servo de Deus pela IOBE, e em seguida Beato.   Em Liturgia durante Santo Sobornost (12-01- 2014), foi elevado a honra da canonização para ser venerado como  São Pavel  Florensky , pelo Patriarca da Igreja Ortodoxa Bielorrussa Eslava no Estrangeiro , Sua Beatitude Athanasios Iº Aloysios , no monastério Catedral de São Pedro e São Paulo , na cidade de São Paulo de Piratininga , Estado de São Paulo , Brasil.
     Oração imediata na canonização:
 
 

Deus Todo-poderoso pedimos que a intercessão de São Pavel Florensky, favoreça nossa vida cristã, e que possamos conseguir (faz-se o pedido). São Pavel Florensky, rogai por nós que recorremos a vós. Amem.
 
Com nossa aprovação eclesiástica, aos 12 dias do mês de janeiro de 2014:
 
 
Sua Beatitude ATHANASIOS Iº ALOYSIOS
Arcebispo de Hebron, Patriarca.
 

 
Foto del Arcipreste Florenski junto a su esposa.
 

 
Foto del Arcipreste Florenski trabajando en un gulag
 
 
 
PROTO MONASTERIO PAVEL FLORENSKI
Archieparquía de la República Argentina
Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero
 
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Poesía y Filocalía VI - Tanto silencio que se oye la vida


POESÍA Y FILOCALÍA VI



Una buena palabra es plata, pero el silencio es oro puro
(Efrén el Sirio)


SILENCIO

Se sabe que por la calle
no hay ni coches ni tranvías,
ni gentes apresuradas,
biliosas y sombrías.

Las largas calles de polvo,
las grandes plazas tranquilas,
y el sol, como una gran boca
dorada y muerta de risa.

Hay tanto silencio,
que sólo se oye la vida.

(Baldomero Fernández MorenoObra poética. Antología)



LA FILOCALIA

“La atención es el silencio ininterrumpido del corazón, de todo pensamiento; silencio que siempre, perenne e ininterrumpidamente respira e invoca a Cristo Jesús, Hijo de Dios y Dios; sólo a Él. Con Él se alínea valientemente contra los enemigos; a Él se confiesa, ya que sólo Él tiene el poder de perdonar los pecados.
Abrazada continuamente a Cristo mediante la invocación, a Él que conoce el secreto de los corazones, el alma trata de esconder a los hombres su propia dulzura y la íntima lucha, para que el Maligno no permita que la malicia crezca a escondidas ni borre su bellísima actividad”

(P. Hesiquio – “Carta a Teódulo”- LA FILOCALÍA)




"Somos peregrinos en la tierra, pero ¿qué es la peregrinación? Guarda silencio, y di en todo lugar al que llegues: NADA TENGO AQUI. Ésa es la peregrinación" (Pisto - s.IV) 


PROTO MONASTERIO PAVEL FLORENSKI
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domingo, 20 de octubre de 2013

POESÍA Y FILOCALÍA V - Los montes de nuestro alma


POESÍA Y FILOCALÍA V



"Quiero ver sus caminos polvorientos, el pasto donde silva la perdiz"
(Foto: campos de una ruta de nuestra pampa argentina)


POESÍA

EXALTACIÓN DE LA TIERRA

“Quiero volver al campo, al suelo agreste,
que contempló mi infancia tan feliz;
quiero ver sus caminos polvorientos,
el pasto donde silba la perdiz.
Los montes siempre verdes, y tupidos,
de algarrobo y ombú y ñangapirí;
las tardes calurosas del estío
y las mañanas límpidas de abril.
¡Cuánto ansío volver al hogar mío,
Y recordar la infancia que viví!


"Los montes siempre verdes, y tupidos, de algarrobo  y ombú y ñangapiri"
(Foto: Selva de la costa del Río Uruguay - Departamento de Concordia - Provincia de Entre Ríos)


El patio solariego, y naranjales
que sombra y frutos daban sin medida;
el camino de las casas vecinales,
la dulce placidez de aquella vida.
Rutilante lucero matutino
Que acompaño mis horas solitarias;
luna de plata que acunó mis sueños
en horas de añorada fantasía.
¡Honda ternura siendo, que al conjuro
de tu recuerdo, llena el alma mía!

Un día seré un grano de la tierra,
Ya que el polvo a la tierra volverá;
Pero mi alma sin lazos terrenales
A tus campos ¡oh Chaco!, volará.
Y agitada en tus verdes naranjales,
Y en la vieja casona del pueblito,
Surgirá, allá en las tardes silenciosas,
O en las noches tranquilas y calladas.
¡Y aspirando tu aliento de azahares,
Ya por siempre en tus campos vivirá!

Sara Nanni de Tamburini – “Canto al Chaco” – Ed. Norte Argentino – 1967


 
 "y en la vieja casona del pueblito" 
(Foto: Costa del Río Uruguay - Puerto Yeruá - Provincia de Entre Ríos)



FILOCALIA

Sobre la vida de San Pablo de Latros (+ en 955)

“San Pablo prácticamente no abandonaba las montañas y los lugares desiertos. Los animales salvajes eran sus compañeros y sus comensales. En ocasiones deseaba descender para visitar a los hermanos. Los exhortaba entonces y les enseñaba a mostrarse animosos, a no descuidar perezosamente los trabajos penosos de la virtud sino a dedicarse, con extrema atención y discreción, a la vida evangélica y a combatir valientemente a los espíritus del mal. Les exponía, además, un método para reconocer las sugestiones de la pasión y desviar las semillas clandestinas de las pasiones. ¿Veis a nuestro Santo Padre enseñar a sus discípulos ignorantes un método para alejar las sugestiones de las pasiones?  Sólo puede tratarse del cuidado del espíritu, pues esa es su obra y la de ningún otro. “

Niceforo el Solitario (S. XIII)



Entre el Monte y los Cielos
(Foto: Costa del Río Uruguay - Departamento de Concordia - Prov. de Entre Ríos - Argentina)


COMENTARIO: Los campos, los ríos, los bosques, son para algunos parte de nuestro pasado. En los mismos, nos sentimos en "casa". Ahí, nos hacemos fuertes absorbiendo el amor por esos lugares que conservan el recuerdo de nuestras familias, amigos que ya uno desconoce el rumbo, viejas docentes, viejos "sabios", comerciantes de almacén que nos ven crecer y de comprar caramelos cuando nuestra altura no alcanzaba el mostrador, terminar años después comprando un vino patero. Todo se  oculta en los montes de nuestro alma.  Y siempre ha de llegar el momento en que hemos de salir del mismo a llevar un mensaje como el que nos transmite San Pablo de Latros a través del escrito de Niceforo el Solitario. Solo un hombre con la paz de la oración y el silencio, puede luego salir a ayudar a sus hermanos:

"El dijo además: -Enseñad al prójimo corresponde al hombre sano y sin pasiones; en efecto, qué necesidad hay de construir la casa de otro y derribar la propia?.--  El dijo también:  -De qué sirve dedicarse a un oficio sin tratar de aprenderlo?".

Abba Poimén - Apotegmas de los Padres del Desierto - Editorial Lumen - Bs. Aires 1990. 



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